Hoy he tenido un sueño muy raro. Cuando desperté el mundo giraba distinto.
Y ví a un empresario vestido de chaqué sobre una Harley y me vino la inspiración.
Levanté la mirada y ya no estaba tan lejos del suelo, pero me sentía más alta que nunca.
Es la vida que sigue, que no para y no me deja.
Es acojonante como la vida crea obstáculos constantes que te enseñan siempre algo para el futuro, como al superarlos tienes en torno a ti ese sentimiento de libertad tan poderosa, y empiezas a saborear un poco de paz, que después sin quererlo te hace cometer impulsivamente nuevas estupideces que te hacen ver que es maravilloso.

No hay comentarios:
Publicar un comentario