11 marzo 2012

"No necesito perder para poder valorarte"

La tarde caía abatida, haciéndome refugiarme entre sábanas del frío, sin saber que lo que yo quería era que me arropara del sentimiento que se apoderaba de mi a cada instante que dejaba a mi mente volar.
Tuve la idea de salir a tomar el aire. Y las calles yacían frías en la oscuridad, aquella tarde no quedaban sonrisas en los rostros. 
Un poeta en la esquina mendigaba un corazón habitado por los latidos de las calles, el ruido del claxon reproducía una música en la ciudad y el humo de aquel cigarrillo robaba mis suspiros.
Debía aprovechar la tarde libre, porque sabía bien el valor in negociable del tiempo, mucho más preciado que el oro más puro. Subí, bajé escalones; pasé, salté andenes; caí, crecí en ideas y la poesía nunca quedaba satisfecha si no callejeaba, si no exploraba en la ciudad.

"Tú cruza el amor, yo cruzaré los dedos"

El secreto desperdiciado en no sé dónde, de cualquier cajón.
Los secretos son de dos.
Y yo, no te veo. Ya te echo en falta.
No tengo días suficientes para mostrarte en cada instante que tú eres importante.
Mi norte y mi sur. Mi viejo amigo. Mi guardián. "Más que un amigo, menos que un amor "


Veo por cada palabra que ocultas todo lo que has deseado. Veo más de lo que prometiste. Mientras yo, sé como guardar este sentimiento, pero no dejar de pensar en aquella arena que nos junto, ni el suelo de aquel escenario que nos olvidó.
Porque depende de ti, y de mí depende, que la playa que nos unió ayer, resista mañana por la mañana.. Mientras hoy pensamos como caminar correctamente. Y no quererte más que ayer. Quererte mejor.