30 enero 2012

Las caladas del cigarro escriben por mi

De repente me encontré. De repente, sin más, desaparezco.
Será que otra ahora te saca la sonrisa. Que cambiaste de sitio, de lado de la cama, de perfume, de lugar. Será que los celos me atormentan si no soy yo quien desabrocha tu camisa.
 Un vaivén de sentimiento. Emociones a flor de pie Descenso de canoas recorriendo por cada recuerdo de tu cuerpo, chocando contra mi piel. Y entonces caigo, y recuerdo que te estaba odiando.
Y nazco de nuevo. Que bien sienta volver a ser. La inspiración diferente. Un olvido entre andenes.
Pienso que todo irá bien, o reviento si no lo intento. Quiero morir intentando complacer a las más dulce de mis ternuras.


Siempre fuiste mi musa, contigo aprendí a escribir, dedicándote todos mis poemas. Los de ayer. Los que llegan y me acomplejan.Sé que cuando te vea se saldrán mis ojos de órbita, y el corazón de tanto quererte, podría correr ese riesgo.
Esperaré a que la suerte te separe y dejaré de quererte. Me cuesta olvidarte contigo delante, así sin más.
Sé que esta noche te echaré de menos, de la misma manera que mañana te echaré de más.
Tengo que buscar el camino en el que no me pierda tanto en ti.

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