Tengo tu perfume tan incrustado a mi razón que se confunde cuando "te odio" grita en un lucha contra mi libertad.
Hace tanto calor a tu lado que casi confundo una mentira con el verano, como que no te quiero,
El invierno se esconde tanto como las lágrimas en este último pulso, para que no se aleje el calor que desprende el roce de nuestros cuerpos que ya no se tocan. Pero y qué, si no se sentían tampoco con luz encendida.
Las miradas hablan con las paredes porque ni tú me entiendes, ni yo quiero hacerlo
pero si encima el sol te pone el sabor de la cerveza en la punta de mi lengua para que calle tanta inseguridad, menos seguro te hago a ti.
Hoy puede ser el día siguiente de un buen día.
supongo que los recuerdos son esos zapatos que mas que daño hacían huella para no perdernos,
y la memoria insiste en cantar 'El puchero' una y otra vez para hacer daño cuando sonríes por no estar a mi lado, o no se que mala jugada me ha hecho la mía.
pero mas que los recuerdos, es el tiempo que queda, que prefiero que esos pasos duelan antes que quedarme descalza.

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