Sospecho que tus ojos ya no son tan verdes:
semáforos en rojo.
Con el peligro, de que en un descuido, acabes atropellado,
de un salto al vacío.
Así interpreto tu mirada.
Peligroso.
En ámbar.
Porque ahora solo veo atascos, cuando
necesitas más de cinco cervezas para que
un "todo saldrá bien" te suene creíble.

No hay comentarios:
Publicar un comentario