03 mayo 2012

"En cierto modo... creo que soy adicta al baile"

La verdad de un bailarín, más que el rostro, procura persuadir y enamorar.
El sentimiento no solo se verá en su cara, sino en sus movimientos. Quizás, en las heridas de sus pies.
Un buen bailarín no es quien sea experto en técnica, es quien lo sienta con más pasión, quien al bailar llora, quien sabe expresar su dulzura y su rabia. Quien se angustia al no subir a un escenario. Quien no quiere ser el mejor que los demás, quiere ser mejor que él mismo.
El baile es la prolongación de una serie de movimientos naturales. Pero es la pasión lo que te mueve, y un sin fín de sentimientos.

Al bailar con pasión sientes una paz plena dentro de tí. Esa paz que en el mundo es tan dificil de lograr. Una paz más compleja... Deberíamos todos de bailar.

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